El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, calificó este miércoles a Venezuela como un “aliado estratégico” fundamental para la estabilidad económica de su país. Este cambio de estatus responde a la reciente “asociación productiva a largo plazo” en materia energética establecida entre Caracas y Washington, una maniobra que busca garantizar el suministro masivo de crudo tras años de tensiones diplomáticas.
Durante una entrevista concedida a Fox News, Burgum vinculó esta alianza con la puesta en marcha de la refinería “American First” en Brownsville, Texas.
Dicho proyecto, valorado en 300 mil millones de dólares, es considerado la instalación más moderna y efectiva construida en territorio estadounidense en décadas. Burgum señaló que la combinación de esta infraestructura de vanguardia con el petróleo venezolano permitirá inundar las refinerías de la costa del Golfo, lo que impactará directamente en el bolsillo de los ciudadanos.
“Eso, sumado a la brillante estrategia de transformar a Venezuela —que hace dos meses era un adversario sancionado— en un aliado estratégico, permite traer ese suministro masivo (…) Esto bajará los precios de la gasolina y el diésel para los estadounidenses por mucho tiempo”, indicó Burgum.
Asimismo, remarcó que esta integración energética es parte de una ejecución acelerada de la administración actual, señalando que “el presidente Trump está trabajando a toda marcha” para consolidar a Venezuela como su nuevo socio estratégico en la región.



