Tras 40 horas de combate ininterrumpido contra el fuego, los organismos de seguridad y gestión de riesgos del estado Aragua han logrado controlar en un 80% el incendio forestal que afecta al Parque Nacional Henri Pittier.
El balance oficial fue suministrado por el primer comandante de los Bomberos Forestales, Germán Gutiérrez, quien estuvo acompañado por Marcelo Sánchez, secretario de Ecosocialismo, Ciencia y Tecnología, y Jesús Franco, director regional de Protección Civil.
Durante el despliegue, que involucró a más de 90 efectivos y voluntarios, se realizaron sobrevuelos de reconocimiento que confirmaron la detención del avance de las llamas, específicamente en la «cabeza» del incendio que se dirigía hacia la fila Chigorazo, logrando contener el siniestro entre la serranía de Las Delicias y La Fila de las Mayas.
La estrategia de mitigación ha combinado esfuerzos terrestres y aéreos a través de la denominada Operación Llovizna, la cual ha ejecutado más de 25 descargas de agua gracias a una optimización de la logística nocturna.
A pesar de la densa humareda provocada por la humedad del terreno, las autoridades aseguran que el riesgo de propagación hacia infraestructuras locales y zonas residenciales ha disminuido notablemente. «El éxito de la mitigación se debe a una estrategia combinada», señalaron los expertos, destacando que hasta el momento el evento ha afectado una superficie superior a las 100 hectáreas de este pulmón vegetal.
El comandante Gutiérrez aprovechó la oportunidad para instar a los ciudadanos a evitar la quema de desechos y reportar de inmediato cualquier foco de calor para prevenir nuevos incidentes.
En medio de las labores de extinción, los equipos de rescate vivieron un momento de esperanza al localizar a tres cachorros de zorro perro que se encontraban atrapados en una cueva. Los ejemplares fueron hallados por comisiones del Ministerio de Ecosocialismo y guardaparques tras escuchar sus llamados mientras combatían el fuego en la zona.
Actualmente, los animales están bajo estricta supervisión veterinaria para asegurar su salud y bienestar, con el objetivo de ser reinsertados en su hábitat natural una vez que las condiciones de seguridad en el parque nacional estén plenamente garantizadas y las labores de refrescamiento hayan concluido.



