El gobierno del presidente Donald Trump anunció el miércoles que eliminará más del 90 % de los contratos de ayuda al exterior de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID en inglés), junto a 60.000 millones de dólares en asistencia total que da el país en todo el mundo.
Los recortes planteados por el gobierno dejarían activos a muy pocos proyectos de USAID.
El gobierno de Trump esbozó sus planes en un memorando interno obtenido por medios, y también durante presentaciones en uno de los juicios federales por demandas de activistas que buscan reanudar la asistencia.
La Corte Suprema intervino en ese caso el miércoles por la noche y bloqueó temporalmente una orden judicial que requería que el gobierno descongelara miles de millones de dólares en ayuda al exterior antes de la medianoche.
El memorando del gobierno indica que los funcionarios estaban “eliminando un desperdicio significativo derivado de décadas de deriva institucional”. Se planean más cambios en la forma en que USAID y el Departamento de Estado entregan asistencia al exterior, añadió.
La administración del presidente Trump, junto a su asesor Elon Musk, han golpeado a la ayuda al exterior de manera contundente y rápida, en su impulso por reducir el tamaño del gobierno federal y recortar gastos. También advierten que los proyectos de USAID promueven una agenda que no está en sintonía con el actual gobierno.
Trump ordenó el 20 de enero lo que dijo sería una revisión de 90 días programa por programa sobre qué programas de asistencia al exterior merecían continuar, y cortó de inmediato todos los fondos de asistencia al exterior .
La congelación de fondos ha detenido miles de programas financiados por Estados Unidos en el extranjero. La mayoría del personal de USAID ha cesado sus funciones.
En las presentaciones judiciales federales del miércoles, organizaciones sin fines de lucro a las que se les debía dinero por contratos con USAID dicen que la administración ha puesto fin a los contratos de USAID en todo el mundo a una velocidad vertiginosa, sin dar tiempo para ninguna revisión significativa.
“‘¡Se aproximan muchas más cancelaciones, así que prepárense!’”, escribió un funcionario de USAID al personal el lunes, en un correo electrónico citado por los abogados de las organizaciones sin fines de lucro en las presentaciones.
Las organizaciones sin fines de lucro —entre miles de contratistas a los que se les debían miles de millones de dólares en pagos desde que comenzó la congelación— dijeron que las cancelaciones masivas de contratos son una maniobra para eludir el cumplimiento de la orden de levantar temporalmente la congelación de fondos.
El Departamento de Estado indicó que el secretario de Estado Marco Rubio había revisado las cancelaciones.
En total, el gobierno de Trump indicó que eliminará 5.800 de 6.200 adjudicaciones de contratos multianuales de USAID, lo que representa un recorte de 54.000 millones de dólares. Otras 4.100 de 9.100 subvenciones del Departamento de Estado estaban siendo eliminadas, lo que representa un recorte de 4,4 mil millones de dólares.
El memorando del Departamento de Estado —reportado en primera instancia por el sitio noticioso Washington Free Beacon— dijo que el gobierno está siendo impulsado por una orden de un tribunal federal, la cual dio a los funcionarios hasta el miércoles para levantar el bloqueo de un mes que el gobierno de Trump le ha aplicado al financiamiento de la ayuda al exterior.
Los funcionarios del gobierno de Trump —después de repetidas advertencias del juez federal en el caso— también dijeron el miércoles que finalmente estaban comenzando a enviar sus primeros o cualquier pago después de más de un mes sin que se supiera de erogaciones. Los funcionarios estaban procesando unos pocos millones de dólares en pagos atrasados, dijeron, adeudados a organizaciones y empresas estadounidenses e internacionales.
Pero la orden del juez federal de distrito Amir H. Ali de descongelar miles de millones de dólares antes de la medianoche del miércoles permanecerá en suspenso hasta que la Corte Suprema tenga la oportunidad de pronunciarse más plenamente, según la breve orden firmada por el presidente del máximo tribunal, John Roberts.
Los demandantes tienen hasta el viernes al mediodía para responder, señaló Roberts.
Hasta ahora el gobierno ha interpuesto una apelación de emergencia ante la Corte Suprema en otro caso, argumentando que un tribunal inferior se equivocó al restituir en su puesto al director de una agencia federal de supervisión después de que Trump lo despidió.
[Con información de The Associated Press]
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