La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció este viernes ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) una ley de amnistía general para los presos políticos de Venezuela, además del cierre de la cárcel de El Helicoide.
“Anuncio una ley de amnistía general y encargo que esa ley se lleve a Asamblea Nacional para favorecer la convivencia en Venezuela”, dijo. “Pido a todos que nadie imponga la violencia o la venganza, para que todos vivamos con respeto”, añadió tras señalar que esta era también una decisión ya hablada con Nicolás Maduro.
Dicha medida favorece a cientos de prisioneros políticos que aún permanecen en cárceles. Asimismo, el anuncio llega casi un mes después del inicio de las liberaciones, que se han producido con cuentagotas desde que fuerzas de asalto estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en la madrugada del pasado 3 de enero.
En este tiempo se han liberado más de 800 presos, según el chavismo, mientras ONG y la oposición documentan poco más de 300.
“La medida pretende amnistiar y borrar las causas de los excarcelados. Es un perdón mucho más amplio de los que se están ejecutando estos días dado que los liberados han salido de la cárcel pero siguen sometidos a medidas cautelares como la prohibición de salir del país, hacer declaraciones o incluso acceder a determinados empleos. Son además carne de cañón de extorsiones si vuelven a ser interceptados en algún control policial”, acotó.
La presidenta ordenó que la medida aplique para los prisioneros encarcelados desde 1999. Además, también dio la instrucción de cerrar el Helicoide.
Sobre la cárcel, dijo que ahora será un «centro social y deportivo». «Hemos decidido que las instalaciones de El Helicoide, que hoy sirven como centro de detención, se conviertan en un centro social, deportivo, cultural y comercial para la familia policial y las comunidades aledañas a este recinto», expuso Rodríguez.



